Argo es una red de observación oceánica formada por más de 4000 boyas que permite observar el océano global como nunca antes. En esta web te contamos con detalle qué es Argo y cómo España participa activamente en esta iniciativa.
Los datos procedentes de la red Argo están disponibles al público en menos de 12 horas
Uno de los pilares fundamentales de la filosofía del programa Argo es el carácter gratuito de los datos
Más de 4000 perfiladores desplegados en todos los mares y océanos
Argo es un programa internacional que recoge información del interior del océano mediante una flota de boyas que derivan con las corrientes oceánicas y suben y bajan entre la superficie y profundidades de hasta 6000 metros. Cada instrumento, denominado perfilador, pasa casi toda su vida útil bajo la superficie.
La creación del programa Argo responde a la necesidad de entender y predecir el clima, considerando al océano como pieza clave. Tras años de desarrollo, este programa internacional basado en boyas a la deriva se ha consolidado como elemento fundamental en la estrategia integral del Sistema de Observación Global del Océano.
Este ambicioso objetivo se lleva a cabo a través del despliegue de un conjunto de más de 4000 boyas perfiladoras.
Cada perfilador deriva con las corrientes a unos 1000 m de profundidad y realiza perfiles verticales de temperatura y salinidad durante su ascenso a la superficie, donde transmite los datos por satélite (Figura). En su configuración estándar, los perfiladores básicos (Core) realizan un perfil hasta los 2000 m cada 10 días, lo que proporciona una imagen del estado del océano cada diez días. Los perfiladores profundos (Deep) pueden alcanzar los 6000 m, mientras que los biogeoquímicos (BGC) incorporan sensores para medir variables adicionales. La vida útil de estos instrumentos es de aproximadamente 4 años. En el Mediterráneo, la configuración se adapta a las características de la cuenca: tanto los perfiladores Core como los BGC suelen realizar perfiles cada 5 días y hasta los 2000 m, pero los Core derivan a unos 350 m y los BGC a 1000 m.
Argo está impulsada por la Organización Meteorológica Mundial (WMO), la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (IOC), el Consejo Internacional de Ciencia (ISC) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Su implementación es una colaboración internacional y, por lo tanto, los acuerdos que llevaron a su creación dan cobertura científica y avalan la calidad del proyecto, pero no lo financian. Los países interesados en participar son los responsables de contribuir a la implementación del programa a través de la financiación de sus programas nacionales, sin que exista una directriz acerca de cómo deban ser las contribuciones nacionales, a excepción de la disposición libre de los datos y la calidad de estos.
Asociado a la red Argo existe un conjunto de mecanismos, comités y centros virtuales que llevan a cabo todas las tareas relacionadas con los datos, desde su adquisición vía satélite hasta su publicación, en un plazo inferior a 12 h. Entre ellos destacan el Centro de Información Argo, el Comité Científico, el Comité de Gestión de Datos y los centros globales de adquisición de datos (más información en la sección Uso de los datos Argo). Todo el personal que realiza esta labor también se financia a través de las contribuciones nacionales.
El nombre de Argo surgió inicialmente como el acrónimo de Array for Real-time Geostrophic Oceanography. Aunque también fue elegido por hacer referencia a la mitología griega, concretamente al viaje de Jasón junto a los argonautas a bordo del barco denominado Argo. Jason, a su vez, es el nombre de la misión de satélites que obtienen datos del nivel del mar. Jason y Argo se complementan, tal y como sucede en la mitología. Actualmente no se usa como acrónimo.
La red de observación Argo nació en 2001 y pasó a ser uno de los componentes clave del Sistema de Observación Global del Océano. Tiene como objetivo concreto proveer una descripción cuantitativa del estado de los 2000 metros más superficiales del océano cada 10 días y de las estructuras de variabilidad espaciotemporal, desde meses a décadas, incluyendo los flujos y almacenamientos de calor y agua dulce. La red de observación Argo recoge datos a un ritmo 20 veces superior al de los métodos oceanográficos tradicionales.
Actualmente, la red cuenta con más de 4000 perfiladores, distribuidos con una boya cada 3° de longitud y 3° de latitud. Teniendo en cuenta que la vida media de estos perfiladores es de 4 años, se requiere un despliegue anual de unos 750 perfiladores.
¿Qué es OneArgo?
OneArgo es el nuevo diseño del programa Argo, «global, de profundidad completa y multidisciplinar», que integra tres misiones: Argo Básico (o Core), que mide temperatura y salinidad hasta los 2000 metros; BGC Argo, capaz de medir hasta seis variables biogeoquímicas adicionales, como el oxígeno o el pH; y Argo profundo (Deep), capaz de descender hasta las profundidades abisales.
OneArgo revoluciona nuestra capacidad para observar y predecir el impacto del cambio climático en la absorción de calor por el océano, el ciclo global del agua y el aumento del nivel del mar, así como en la ecología y el metabolismo del océano, la absorción de carbono y la modelización de los recursos marinos.
Sobre todo, aumenta su valor para los usuarios finales y sus beneficios para el conjunto de la sociedad, por ejemplo, mediante proyecciones climáticas más precisas que permiten una mejor adaptación.